Siempre
viajamos, nunca nos detenemos y descubrir la incondicional manera
en que hacemos un viaje puede sorprendernos en sus formas y
sus matices.
Mirar el preciso instante en la búsqueda de nuestro destino
con toda la transparencia que el lente descubre la imagen, nos
obligara, sin lugar a dudas, a una parada obligatoria para la
meditación y el aprendizaje.
Sería interesante descubrir si somos los mismos antes,
durante y después de nuestro viaje.