Nació prematura (a los 6 meses) con
apenas 2 libras de peso ( menos de 1000 gramos).
Sobrevivió gracias al esfuerzo de los
médicos y del sistema de salud cubano.
Durante los meses que estuvo hospitalizada,
la niña recibió una profesional
y excelente atención hasta su total recuperación.
La gratuidad y calidad de los servicios son
una premisa de la medicina cubana.