En 1937 ,Moreno Bonilla y otros profesores
de la Universidad de La Habana, como los doctores
Nicolás Puente Duany y Carlos G. Aguayo,
comenzaron a gestar la idea de construir un
parque zoológico para La Habana. En el
año 1943 se terminan las obras iniciales
y comienza a funcionar para el público.
En 1944, el Jardín Zoológico contaba
ya con 180 animales, de los cuales 95 correspondían
a especies de aves y 39 a reptiles.
A partir de enero de 1948 se construyeron las
instalaciones generales del acueducto y el alcantarillado,
las calles interiores, el foso de los leones
y el de los osos, algunas jaulas, y la entrada
principal quedó frente a la avenida 26
y no sobre Aldecoa, como era hasta entonces.
Fue una era de esplendor.
Durante los gobiernos de Grau y Batista el zoológico
comienza un periodo de decadencia, la carencia
de fondos y la corrupción afectan severamente
el mantenimiento y conservación de los
animales y las instalaciones. Durante esos años
el zoológico, en general, lucía
sucio y desatendido y los animales, desnutridos,
se morían de hambre en sus jaulas.
En 1959, luego del triunfo de la revolución
cubana, se comienzan las obras de recuperación
y ampliación. Su área se aumenta
hasta alcanzar las 23 hectáreas, se amplían
las instalaciones y el número de animales
se aumenta de manera apreciable.
Actualmente es uno de los lugares predilecto
de la familia cubana, de seguro que no existe
un niño habanero que lo haya dejado de
visitar.