Todas las grandes ciudades del mundo cuentan con
uno o más parques donde sus habitantes disfrutan
de espacios verdes, abiertos, y áreas recreativas
del más diverso tipo, La Habana cuenta con
su Parque Metropolitano
Los primeros estudios para un gran parque datan de
1912, cuando comenzó la expansión urbana
hacia el oeste y el nordeste de la ciudad. Quince
años después el arquitecto francés
J. Forestier materializó la idea del Gran Bosque
de La Habana, ubicado en la ribera oeste del río
Almendares, entre los repartos Kohly y Nuevo Vedado.
Con posterioridad al triunfo de la Revolución
se realizaron inversiones de tipo social, como el
Parque Almendares, que se convirtió en área
de juegos de millares de niños, refugio de
trovadores y estudiantes.
Aunque continúa identificándose con
el Bosque de La Habana, el Parque Metropolitano incluye
en realidad un vasto territorio de 678 hectáreas,
enclavado sobre los siete kilómetros finales
del río Almendares.
El parque colinda con cuatro populosos municipios
(Playa, Plaza, Cerro y Marianao) que otorga a sus
pobladores la posibilidad de interactuar con la naturaleza.