A
la provincia de
Matanzas
se le considera la tierra de las grandes
bellezas naturales de Cuba, entre las cuales
se encuentra el Valle de Yumurí.
La costa norte del territorio matancero
muestra la porción terminal de las
llamadas Alturas de La Habana-Matanzas,
que finalizan en la loma de La Cumbre y
desde allí se puede admirar el espectáculo
maravilloso del siempre verde valle yumurino,
rodeado por alturas calizas que lo encierran,
semejando la forma de una herradura, o quizás
de un anfiteatro al aire libre.
En su paisaje actual preedomina la
palma
real, árbol que creció
después de haberse talado los bosques
originales de esa región apenas unas
centurias atrás.
Los suelos de este maravilloso accidente
geográfico son de roca serpentinítica
y en el modelado de su paisaje no sólo
intervino el río Yumurí, sino
también el Bacunayagua, el cual desemboca
en la costa septentrional de la provincia
de Matanzas.