En las montañas de Trinidad, también
conocidas por Sierra del Escambray, en el
centro de Cuba, se encuentra la región
de Topes de Collantes, una de las más
famosas localidades montañosas de
la isla.
A partir de los 500 metros de altura predomina
la vegetación arbórea, bajo
cuya sombra crecen especies silvestres y
el café. Un microclima, que oscila
entre una temperatura media de 20 grados
centígrados durante el ida e inferior
al ocultarse el sol, favorece la existencia
de una de las mayores reservas forestales
de Cuba donde, además, tiene su habitat
una rica fauna de aves y reptiles.
En las montañas de Topes, como se
le nombra popularmente, pueden apreciarse
al mismo tiempo siete variedades de
helechos
arborescentes, y más de 100 de otros
ejemplares menores, así como múltiples
especies de otras plantas entre las que
se encuentran
pinares
y tecas (árboles de madera semipreciosa
empleada en la elaboración de postes
y mástiles de barcos).
Entre esas cumbres se destaca el Pico Potrerillo,
con 931 metros sobre el nivel del mar, el
famoso salto del río Caburní
y bellos parajes que rodean al complejo
sanatorial del mismo nombre, el cual brinda
atención al turismo internacional
para el diagnóstico y tratamiento
de varios tipos de enfermedades, excepto
las infecciosas.