El
municipio de Santa Clara, capital de la
provincia de Villa Clara, está ubicado,
como se dice popularmente, en el corazón
de Cuba. Ese territorio debe su fundación
a los continuos ataques de piratas a las
poblaciones costeras, lo que provocó
el traslado del poblado de San Juan de los
Remedios hacia el centro del país,
en busca de protección.
Así surgió una nueva villa
el 15 de julio de 1689, con una ceremonia
en una pequeña elevación hoy
llamada Plaza del Carmen, en el territorio
que los aborígenes cubanos denominaron
Cubanacán.
Su Ayuntamiento celebró la primera
sesión en 1690 y en 1867 alcanzóo
el título de ciudad, la cual casi
fue destruida por dos huracanes en 1825
y 1836, respectivamente.
Casi todo el municipio está ocupado
por las pequeñas lomas de Cubanacán
que tienen forma de cúpula y se encuentran
separadas por ríos, valles o llanos,
entre los que se destacan el cerros de Pelo
Malo, cerca de la ciudad de Santa Clara,
y también las sierras del Agabama
y del Escambray, ricas en minerales como
el oro, cobre y el hierro. Esas elevaciones
son muy importantes porque sirven de línea
divisoria a los ríos centrales de
Cuba; en sus faldas del noroeste tienen
su nacimiento el
Sagua
la Grande y el Sagua la Chica, y en
el lado sur, comienzan su curso el
Arimao,
Agabama y el
Zaza.
Entre sus renglones económicos se
destacan un combinado para la fabricación
de refrigeradores, cocinas de gas, de queroseno,
ventiladores, ollas de presión y
otros útiles domésticos, la
textilera de Santa Clara, industrias alimentarias
y de bebidas, de tabaco, transformadora
de metales, de la industria básica,
materiales de construcción, poligráfica
y de confecciones de cuero y calzado.