Con
un nombre proveniente de una voz aborigen
(arauaco), Manicaragua es otro de los 13
municipios de la provincia de Villa Clara.
Así se llamó la primera hacienda
mercedada (entregada en usufructo por la
Corona española) en Cuba, el 12 de
agosto de 1536, por el ayuntamiento de Sancti
Spíritus, a Don Fernando Gómez,
vecino de la villa.
Dicha merced se otorgó aceptándose,
al mismo tiempo, el ofrecimiento que hacía
el interesado de dar 100 ducados para obras
públicas y 100 más para levantar
la iglesia.
El Partido Judicial de Manicaragua se fundó
en 1806. En 1842, se dividió en dos:
Manicaragua la Vieja y Manicaragua la Moza.
Este volvió a unificarse en 1850
en una sola capital, con el nombre actual.
La porción sureste del municipio
se corresponde con parte de la Sierra de
Trinidad, de las
montañas
Guamuhaya.
En su parte centro-oriental se encuentra
un gran embalse que regula las aguas del
río
Hanabanilla, cuyas famosas cascadas,
de igual nombre, quedaron permanentemente
bajo las aguas. Esa obra hidrotécnica
está destinada a la generación
de energia eléctrica, abasto a la
población y riego de pastos y otros
cultivos.
La
presa
Hanabanilla también se emplea
con objetivos turísticos, gracias
a la presencia del hotel homónimo,
en cuyas áreas se desarrollan actividades
vinculadas al espejo de agua, como paseos
en bote, pesca de la trucha y otras.
Es el único municipio no cañero
de la provincia villaclareña. Su
economía está basada en las
siembras de café y tabaco. Allí
se produce el conocido y gustado queso azul
de Manicaragua.