| El
municipio villaclareño de Caibarién
tiene una rica historia vinculada a sus
nombres, a la cultura y a su puerto, uno
de los más importantes de Cuba. En
sus orígenes se conoció como
Cacicazgo de Sabana o Sabaneque; durante
la época colonial se llamó
San Franco de Caybarién, y más
tarde Villa Blanca.
Sobre esta ultima denominación, se
dice que fue nombrada así por ser
una ciudad situada en una bahía abierta,
sin elevaciones del terreno a su alrededor
que impidieran la llegada de los rayos solares;
con predominio del color blanco en sus calles
rocosas y casas de madera pintadas con cal,
unido a la limpieza del poblado, y sus avenidas
rectas de norte a sur y de este a oeste.
Su fundación data del 26 de octubre
de 1832, cuando la Junta de Población
de la Isla de Cuba autorizó crear
un nuevo asentamiento junto al puerto de
San Juan de los Remedios, en los terrenos
cedidos para ese fin por Narciso de Justa.
En 1851 se enlazó a Remedios, ciudad
cabecera, mediante el ferrocarril; dos años
después se inauguró el primer
muelle público, aparecieron comercios,
iglesias, escuelas y prensa escrita (1878).
Fue en 1879 que Caibarién surgió
como municipio independiente.
Con relevante participación en las
luchas independentistas contra la colonia
española, a principios del siglo
XX era ya un importante enclave portuario,
enlazado comercialmente con Estados Unidos
y Europa. Por esa época, un amplio
flujo de inmigrantes, españoles y
chinos entre otros, influyó notablemente
en la vida social y económica de
la ciudad.
Allí nacieron pintores tan famosos
como Amelia Peláez y Leopoldo Romañach,
y músicos de la talla de Alejandro
García Caturla, y Manuel Corona,
autor del l tradicional danzón "Longina".
Hoy ese municipio villaclareño basa
su economía en la producción
azucarera, con ocho fábricas del
dulce en su territorio. Otros renglones
de importancia son su puerto, visitado anualmente
por numerosos barcos mercantes de distintas
nacionalidades, así como la rama
pesquera.
Actualmente está en ejecución
un pedraplén, o carretera sobre el
mar de bajos fondos, que enlazará
el territorio municipal con los grupos de
cayos (pequeñas islas), situados
al norte, para promover el turismo internacional
en sus playas casi vírgenes. |
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