La fundación de Trinidad fue ordenada
por Diego Velázquez en 1514, y al
decir de Fray Bartolomé de las Casas,
era una comarca poblada de indocubanos.
En la misma fecha se constituyó el
Ayuntamiento.
Esta fue la tercera villa fundada en Cuba,
la cual quedó asentada a orillas
del
río
Arimao. Posteriormente, Velázquez
trasladó el poblado que había
creado hacia el lugar habitado por los indígenas,
al que denominaron Manzanillo y donde permanece
la ciudad de Trinidad hasta el presente.
La parte septentrional del municipio es
muy montañosa; pertenece a la Sierra
de Trinidad,
montañas
de Guamuhaya. Allí se encuentra
el famoso centro turístico internacional
Complejo Sanatorial Topes de Collantes,
rodeado de una vigorosa vegetación
en la que se mezclan los pinos, eucaliptus,
helechos arborescentes y otras numerosas
especies de flores y plantas medicinales.
La ganadería, los cultivos de caña
y café, la producción azucarera
y en menor escala los frutales la pesca
y la actividad portuaria, al sur, constituyen
los renglones económicos principales
del municipio. Cuenta, además, con
una papelera, un central azucarero y un
complejo industrial alimentario.
La
ciudad
de Trinidad, cabecera municipal del
territorio, y su
Valle
de San Luis o de los Ingenios, declarados
Patrimonios Culturales por la Organización
de las Naciones Unidas para la Educación,
la Ciencia y la Cultura (UNESCO), reúnen
gran parte del turismo internacional que
fluye al municipio. En el litoral de ese
centro urbano se concentran varios polos
turísticos, entre ellos, la playa
de Ancón.