El nombre del municipio Sancti Spíritus,
coincide con el de la ciudad cabecera de
la provincia llamada también de igual
forma. Fue fundado en 1514 a orillas del
río Tuinicú, en el territorio
indígena de Magón, vocablo
aborigen que significa "país
que no tiene fin", y que a la vez identificaba
al cacique del lugar.
Los colonizadores españoles llamaron
Sancti Spíritus o Espíritu
Santo a esa villa, para exaltar a una de
las figuras de la Santísima Trinidad.
En 1528 el poblado fue trasladado a orillas
del río Yayabo, a unas dos leguas
de su asiento original, donde se radicó
definitivamente.
Sufrió varios ataques de corsarios
y piratas, destruyéndose los archivos
e incendiándose parte de la villa;
otros cinco grandes incendios y tres huracanes
casi borraron el pueblo, por lo que el gobierno
español prohibió la construcción
de casas de guano. La llegada del ferrocarril
en 1864 contribuyó a un rápido
desarrollo de ese territorio, regado de
norte a sur por el caudaloso
río Zaza, el mayor de Cuba después
del
río
Cauto.
Ese municipio se encuentra extendido al
este de la cuenca del
río
Agabama, y en la cuenca alta de las
corrientes tributarias del
Zaza.
En su porción occidental se halla
la Sierra de Sancti Spíritus, abrupta
y boscosa, con grandes posibilidades para
el llamado turismo de la naturaleza. Su
litoral está cubierto de manglares
en amplios sectores.
Sus actividades económicas fundamentales
son la agricultura cañera, ganadería,
siembras de viandas y vegetales y posee
varias industrias de la rama alimentaria.