Su
nombre lo debe a las profundas aguas del
mar que bañan su territorio, navegables
por barcos de gran calado. Cuenta con dos
puertos naturales:
Bahía
Honda y
Cabañas.
En 1779 se fabricó en este territorio
la primera casa y en 1850 se creó
el Ayuntamiento. Años atrás
adquirió un auge notable, debido
a la construcción de las fortificaciones
de San Fernando para defender la entrada
del puerto.
Antes de la
División
Político-Administrativa de 1976
se le conocía por el nombre de Cabañas.
Cuenta con una importante producción
de azúcar de caña.