Ese
municipio debe en gran parte su origen a
la toma de La Habana por los ingleses, en
1762, ya que éstos establecieron
una base naval en su espléndida
bahía. En 1819, el Rey de España,
Fernando VII, creó la Tenencia de
Gobierno de Mariel, fortificando la entrada
del puerto, se estableció la Aduana
y quedó constituido el Ayuntamiento
en 1866. Posteriormente, la población
creció al desarrollarse la producción
azucarera.
El litoral de ese territorio es rocoso y
el interior es elevado. Hacia el sur, la
región esta cruzada por un sistema
de colinas de laderas suaves y formación
arcillosa, que constituyen el extremo oriental
de la
Cordillera
de Guaniguanico. En su costa se abre
la
Bahía
del Mariel, una de las más bellas
de Cuba.
Su economía descansa, fundamentalmente,
en la producción de azúcar
y de cemento. También desarrolla
la ganadería y cuenta con una termoeléctrica,
entre otras instalaciones.