Moa cuenta con una de las mayores reservas
de mineral laterítico (níquel,
cobalto y hierro) a flor de tierra existentes
en el mundo, y que dan a sus suelos un color
rojo intenso característico.
Antiguamente era un barrio de Baracoa y
devino municipio de la provincia de Holguín
en 1963, por la importancia económica
que adquirió con la instalación
y puesta en marcha de una planta procesadora
de níquel.
Su topografía es fundamentalmente
montañosa hacia el sur, por la presencia
de las Cuchillas de Moa, del
Grupo
Sagua-Baracoa, donde se encuentra el
Pico del Toldo, con mil 175 metros sobre
el nivel del mar, desde donde se precipita
hacia el norte el río Moa, rápido
y caudaloso; en el sector septentrional
costero presenta un relieve pantanoso.
Grandes inversiones se han realizado para
la modernización de la planta de
Moa, nombrada Ernesto Ché Guevara,
empleada para el procesamiento del mineral
de níquel, uno de los principales
rubros exportables de Cuba.