Holguín es uno de los municipios
más poblados de Cuba. El nombre de
la cabecera municipal coincide con el de
la provincia y el de la ciudad capital.
Sobre los orígenes de esa población
se refiere que sus indios y caciques, así
como sus tierras, fueron repartidos por
los colonizadores españoles, con
el objeto de fomentar grandes extensiones
para la crianza. Así, en un lugar
llamado Hato de Holguín se estableció
el pueblo de San Isidoro de Holguín
y en 1752 se le otorgó categoría
de ciudad.
La región holguinera y su ciudad
cabecera están atravesadas por la
Carretera Central, por el tramo que une
Las Tunas con Sagua de Tánamo, de
este a oeste, y de norte a sur, el que enlaza
a Gibara y Bayamo. Ese territorio se encuentra
en el sector occidental de las Alturas de
Maniabón, desde donde corren, por
el sur, hacia el gran
río
Cauto, numerosos arroyos y por el norte
los ríos Gibara, Cacoyuguín
y otros.
Su economía descansa, fundamentalmente,
en el cultivo de la caña y la producción
de azúcar y también posee
un amplio desarrollo ganadero.
Entre los sectores industriales del territorio
sobresalen: la transformación de
metales (fábrica de cosechadoras
de caña); de alimentos y bebidas;
textil, confecciones y muchas más.