El municipio granmense de Jiguaní
debe su fundación, en 1701, a los
aborígenes que vivían en los
primitivos montes de Bayamo. Esa comunidad
creció rápidamente y en 1740
fue creado el Ayuntamiento, mientras el
Rey de España le concedió
el título de "Fiel Villa de
Jiguaní", el 23 de junio de
1837.
Fue una de las primeras poblaciones liberadas
por los mambises que se alzaron en La Demajagua,
en 1868, y en octubre de ese mismo año,
Donato Mármol estableció allí
su cuartel general, tras la toma de Bayamo.
De Jiguaní partió el entonces
Coronel Máximo Gómez, al frente
de 150 hombres para detener el avance del
General español Quiroz, quien con
una columna de seis mil 600 efectivos avanzaba
desde Santiago de Cuba para atacar a Bayamo.
Gómez alcanzó la victoria
en el sitio de Pinos de Baire, donde por
primera vez se empleó la carga al
machete, como arma de combate. En la Guerra
de Independencia de 1895, el General Calixto
García atacó la plaza, liberándola.
El río Jiguaní, surgido de
las montañas calizas de Baire, atraviesa
el municipio para unirse a las aguas del
Cautillo, afluente del
Cauto.
La economía municipal descansa en
la rama ganadera.