Definida como una obra maestra de la Naturaleza,
situada a 132 kilómetros al este
de la capital cubana, se encuentra la playa
más linda de Cuba y una de las mejores
del mundo, como la bautizan muchos de los
que la visitan: Varadero.
Su nombre proviene de antiguas referencias
sobre embarcaciones que encallaban o quedaban
varadas en sus bajos fondos, derivándose
así el toponímico de Varadero.
Más de 20 kilómetros de franja
de arena blanca, fina y ligera, aguas de
color turquesa, transparentes, poco profundas
y tranquilas, constituyen los principales
atributos de ese lugar paradisíaco,
ubicado a lo largo de la porción
norte de la Península de Hicacos,
provincia de
Matanzas.
Las bondades naturales de ese paraje no
sólo se encuentran en su playa, sino
también en la vegetación silvestre
(cactus arborescentes, mangles hacia la
parte sur, y unos bien cuidados jardines
a lo largo de sus avenidas e instalaciones
turísticas).
El
fondo
marino de Varadero también encierra
riquezas, tanto por sus especies vivas como
por los barcos hundidos en las profundidades
de los islotes cercanos. En el presente,
allí se concentra el principal polo
turístico del país que permite,
a su vez, el desarrollo de esa ciudad y
municipio matanceros.