Reposando sobre la
Sierra
Maestra, en el oriente de Cuba, se halla
el Pico Turquino, integrado por tres elevaciones:
Pico
Cuba,
Pico
Suecia y al centro el Pico Real, esta
última con mil 974 metros de altura
sobre el nivel del mar, la más majestuosa
de las cumbres cubanas, o la más
cerca del turey, vocablo aborigen que significa
cielo.
La falda norte del Turquino, según
la describen geógrafos cubanos, "es
un bellísimo lugar con profusión
de
helechos,
donde todo, absolutamente todo, hasta la
misma luz del sol, es verde, los troncos
de los arboles y el suelo están cubiertos
de una gruesa alfombra de musgos en todas
las tonalidades del verde; parece aquello
un paraje encantado que nos transporta a
otras edades de la Tierra".
Esa montaña termina en una reducida
planicie de unos tres mil metros cuadrados,
donde predomina el árbol llamado
barril y numerosos helechos, entre otras
plantas, mientras se observan aves como
el pequeño zunzún, el negrito
y las auras tiñosas.
La
Sierra
Maestra se divide en distintos grupos
orográficos, denominándose
Cordillera del Turquino a la parte comprendida
entre Cabo Cruz y Santiago de Cuba.