La
Isla de la Juventud, la segunda mayor ínsula
del
archipiélago
cubano, fue declarada municipio especial
por la
División
Político- Administrativa de 1976
y, a la vez, es también considerada
una provincia más, desde el punto
de vista demográfico.
A lo largo de su historia, se le conoció
de distintas maneras. De acuerdo con su
forma, algunos la nombraron la "Isla
del Quitrín", uno de esos medios
de transporte de la época colonial
cubana, tirados por caballos. El navegante
genovés Cristóbal Colón
la llamó Evangelista, cuando la descubrió
en 1494, y el conquistador Diego Velázquez
la nombró Santiago; algunos marinos
la denominaron Santa María, y sus
primitivos habitantes le decían Siguanea.
Fue refugio de corsarios y piratas y se
asegura que esa realidad inspiró
la obra del escritor Robert Louis Stevenson:
La Isla del Tesoro. Los españoles
la colonizaron y la bautizaron Colonia de
la Reina Amalia. Por la existencia en
Nueva
Gerona, su capital (fundada en 1830),
de una penitenciaría de madera y
techo de guano, se transformó en
la Isla de los Deportados. También
se le conoció como Isla de Pinos,
por el predominio en su flora de esas plantas
coníferas.
Allí existió una gigantesca
cárcel circular, que paradójicamente
se nombró Presidio Modelo. Los numerosos
crímenes cometidos en aquel recinto
le ganó a la ínsula el apelativo
de "Isla de los 500 asesinatos".
En agosto de 1978, el Presidente cubano,
Fidel Castro, propuso un nombre definitivo
para ese territorio: Isla de la Juventud,
dada la mayoritaria presencia de jóvenes
en su población, y por la labor de
éstos en favor del desarrollo isleño.
Es un territorio muy llano, con alturas
al centro como la Sierra de la Cañada,
con 310 metros sobre el nivel del mar, y
al noroeste, las sierras de las Casas y
Caballos. Al centro-sur se halla la
ciénaga
de Lanier. La costa norte es baja en
su mayor parte y la sur es alta. La temperatura
media anual varía entre los 25 y
26 grados Celsius y hacia el sur sobrepasa
los 26 grados. Las lluvias promedian entre
mil 200 y mil 800 milímetros al año.
Los ríos más importantes son
Las Nuevas y del Medio.
Hacia el extremo sureste de esa región
se encuentran excavadas en las rocas del
litoral las cuevas de Punta del Este, donde
los aborígenes cubanos realizaron
diferentes pictografías, calificadas
por el sabio cubano Don Fernado Ortiz como
la Capilla Sixtina del arte rupestre caribeño.
La Isla, como se le conoce entre los cubanos,
es la principal cultivadora de cítricos
del país, especialmente de la toronja,
su principal rubro exportable, para lo cual
se ha desarrollado una importante red de
obras hidrotécnicas. Canteras de
mármol y la producción de
caolín, hacen de ese territorio el
primero de Cuba en esos renglones. También
se destacan sus cerámicas, una industria
procesadora de pescados y mariscos, así
como su actividad en el puerto de Nueva
Gerona y el desarrollo de la masa ganadera.