Este macizo montañoso, donde predomina
el color rojo del hierro contenido en su
suelo, es uno de los parajes más
intrincados de la geografía de Cuba.
Sus elevaciones están compuestas
por diversos tipos de rocas, fundamentalmente
ígneas y metamórficas, cubiertas
en algunos lugares por rocas sedimentarias
como las calizas. Se cree que este grupo
orográfico se formó por la
erosión de una primitiva meseta,
cuyo resto más conocido es el
Yunque
de Baracoa. Otras versiones señalan
que primero surgieron dos cúpulas:
en la occidental se formó la
Sierra
del Cristal y en la oriental las
Cuchillas
del Toa y de Baracoa.
El relieve de esta región está
formado por conjuntos montañosos
de poca extensión y con diferente
orientación y altura, que alternan
con profundas depresiones.
En su parte norte y central abundan las
precipitaciones, mientras una gran sequedad
afecta la porción sur, cerca de la
costa del Caribe. En esta zona ocurre el
mayor contraste climático de Cuba.
Las frecuentes lluvias y las características
del relieve determinan la existencia de
muchas corrientes fluviales, generalmente
cortas, con valles profundos y aguas muy
rápidas, que forman saltos al bajar
de las montañas y poseen caudales
estables durante todo el año, como
por ejemplo el
río
Toa. Estos ríos constituyen un
importante recurso para la producción
de energía eléctrica. En este
paisaje son típicos los suelos rojos,
con un alto contenido de hierro. La flora
característica es la de bosque, que
varía desde los
pinares
de la
Sierra
de Nipe hasta el bosque tropical húmedo
que crece en áreas de Baracoa, con
gran riqueza de árboles maderables.
En los territorios más intrincados
de estas montañas, con tupida vegetación,
viven muchos animales, algunos de los cuales
ya no existen en otros lugares del pais,
como el
almiquí
y el
carpintero
real, este último se considera
extinguido.
Además de los recursos forestales,
hídricos y de los importantes cultivos
de café y cacao, en estas montañas
se encuentran grandes riquezas minerales,
principalmente de níquel en Moa y
Nicaro. A la franja septentrional de este
territorio se le conoce con el nombre de
zona de desarrollo minerometalúrgico
del norte de Holguín, y es el principal
centro económico de este tipo en
la isla.
Otra actividad importante en estas alturas
es la repoblación forestal, que permite
la siembra de arboles donde éstos
habían sido talados.
En la costa norte de esta región
se abren varias bahías, entre ellas
las más importantes son la de Baracoa
y la de Sagua de Tánamo; en el litoral
meridional, entre Maisí y Guantánamo,
se extiende una costa árida, seca,
con grandes comarcas desérticas.
En la desembocadura de los ríos,
se forman verdaderos oasis de grandes bellezas
naturales, contrastando el color verde del
follaje con los pedregales circundantes.