Es una amplia porción marítima
de bajos fondos, limitada al norte por la
franja litoral de la provincia de
La
Habana, al sur por el
Archipiélago
de Los Canarreos, al este por la Península
de Zapata y al oeste por el tramo de la
costa meridional de
Pinar
del Río, comprendido desde Punta
Cayo Mono y la Ensenada de Majana.
Tiene una extensión de unos 26 mil
km2. Su fondo está parcialmente alfombrado
por las plantas que forman los llamados
ceibadales, cuyas hojas finas, largas y
verdes, sirven de refugio a numerosas especies
de la fauna marina.
Esa amplia porción de mar que separa
a la Isla Grande de la
Isla
de la Juventud tiene un enorme valor
económico para el país por
sus riquezas pesqueras, especialmente de
crustáceos como la langosta.