En
un área de seis kilómetros
entre Punta Fornés y Punta Pedernales,
en el extremo suroeste de la
Isla
de la Juventud, está la Costa
de los Piratas, considerada la principal
zona de buceo del continente americano.
Es catalogada como una de las áreas
más ricas a nivel mundial, dada la
abundancia de especies marinas, por lo que
constituye una reserva protegida donde está
prohibida la pesca, en todas las modalidades,
para no alterar su ecosistema.
Allí se localiza el llamado Canto
del Golfo, con la misma extensión
de la costa, el cual es un impresionante
precipicio bajo las aguas donde se encuentran
peces multicolores, decenas de familias
de corales, moluscos y numerosas especies
caribeñas.
El Hotel Colony, en la Isla de la Juventud,
es sede del Primer Centro Internacional
de Buceo y desde 1981 al sur oeste de esa
instalación se efectúan competencias
de foto y cinematografía submarinas,
así como campeonatos mundiales en
los 56 sitios para la exploración
de los fondos marinos señalizados
en la zona.
Las exploraciones submarinas en esa área
permiten la contemplación de bellezas
incomparables como la llamada Catedral del
Caribe, coral en forma de columna considerado
el mayor del mundo, con casi cinco metros
de altura, localizado a 12 metros de profundidad.
Se piensa que esa hermosa pieza se encontraba
en ese lugar cuando Cristóbal Colón
descubrió a Cuba. Resultan muy atrayentes
para la actividad de buceo sitios como El
Paraíso de Las Levisas, donde se
encuentran numerosos ejemplares de estos
animales marinos; La Cueva Azul y el Pasaje
Escondido, así como La Cueva del
Sábalo y el Arco de los Sábalos,
que como su nombre lo indica, albergan abundantes
peces de esa especie. Los fondos marinos
de la
Isla
de la Juventud, la mayor ínsula
del
archipielago
de Los Canarreos, muestran igualmente
una gran franja de coral negro y un tramo
con espectaculares esponjas de más
de dos metros de largo.