Una
hermosa barrera de corales se extiende a
manera de puente submarino entre la cadena
de islotes que rodean a
Cayo
Largo, para situar los fondos marinos
de esa región entre los más
exuberantes del
archipiélago
cubano.
Explosión de colores, esponjas descomunales,
algas, gorgonias y caracoles de extrañas
formas, se suman en ese universo bajo las
aguas al bello espectáculo que brinda
la muralla coralina de más de 30
kilómetros de extensión, entre
las aguas al este de la Isla de la Juventud
y el sur de la
Ciénaga
de Zapata, en la cayería de
Los
Canarreos.