Ciudad
del Mármol, Reino de la toronja,
Paraíso de la Cerámica son,
entre otros, los nombres conque se conoce
a una importante ciudad ultramarina de Cuba:
Nueva Gerona, capital de la Isla de la Juventud.
Su historia comenzó en las márgenes
del río Las Casas, en cuya desembocadura
el Almirante Cristóbal Colón
abasteció de agua sus naves, cuando
efectuaba un recorrido por la costa sur
cubana durante su segundo viaje al continente
americano, en 1494.
Por aquella época el navegante genovés
arribaría a la que llamó La
Evangelista, la cual no era otra que la
mayor ínsula del
Archipiélago
de Los Canarreos, situada al sur de
la parte occidental de Cuba: la otrora Isla
de Pinos, conocida también como Colonia
de la Reina Amalia, Isla del Tesoro, de
las Cotorras y otros sobrenombres. Famosos
corsarios y piratas como Francis Drake,
El Olonés, John Hawkins, entre una
larga lista, figuran en su historia. Fue
precisamente el constante acoso de esos
"lobos de mar", la causa principal
para que en 1828 España se interesara
en colonizar y poblar esa región.
Sin embargo, no fue hasta el 17 de diciembre
de 1830 que se firmó en La Habana
el acta de colonización y se fundó
la villa bautizada como Nueva Gerona, en
homenaje a una urbe comercial e industrial
homónima de Cataluña, España,
a orillas del río Ornar. De la etapa
de piratería y filibusterismo, pasó
a ser sede de los deportados, entre ellos
el joven José Martí, quien
permaneció confinado dos meses y
cinco días, a partir del 13 de octubre
de 1870, en la finca El Abra, propiedad
del catalán José María
Sardá, y después desterrado
a España en 1871.
En 1898, existió en lsla de Pinos
una creciente presencia norteamericana,
la cual decayó tras la ratificación,
en 1925, del Tratado Hay-Quesada, que restituyó
la soberanía de esa parte del territorio
cubano.
Durante la dictadura de Gerardo Machado
(1925-1933), fue construida en la ínsula
una gigantesca cárcel circular, llamada
el Presidio Modelo, siguiendo los patrones
de similares recintos de Estados Unidos.
De ahí surgió el sobrenombre
de Isla de los Presos. Una de sus celdas
fue ocupada por Pablo de la Torriente Brau,
autor de la obra El Presidio Modelo, que
narra los horrores vividos en aquel recinto
carcelario, en el cual permanecieron también
otras importantes figuras políticas
de la época.
El 13 de octubre de 1953 llegó a
esa cárcel un grupo de los participantes
en el asalto al Cuartel Moncada en Santiago
de Cuba, ocurrido el 26 de julio de ese
propio año. Cuatro días después
arribaría su jefe, el abogado Fidel
Castro Ruz, para permanecer durante 20 meses
en aquella prisión.
Escoltada por dos sierras, la de Caballos
y la de Las Casas, y situada sobre una baja
colina, Nueva Gerona ha venido creciendo
y desarrollándose en los últimos
años, luego de ser considerada una
de las zonas más atrasadas y despobladas
de Cuba, antes de 1959.
Con la
División
Político-Administrativa de 1976,
esa ciudad devino cabecera del municipio
especial Isla de Pinos. Más tarde
se convertiría en capital de la Isla
de la Juventud, bautizada definitivamente
así el 28 de junio de 1976, dada
la gran participación de jóvenes
en el avance económico y social de
ese territorio, convertido en la región
cubana con mayor concentración de
centros docentes, la mayor parte de ellos
destinados a brindar educación secundaria
a estudiantes de diferentes naciones del
Tercer Mundo.
Conocida por la Ciudad del Mármol,
Gerona, como también suele llamársele
simplemente, tiene en las elevaciones que
la acompañan una abundante fuente
de esa piedra caliza, muy dura, de una gran
pureza y de diversos colores, desde el blanco,
rojo y rosado hasta el negro. Según
estudios geológicos, toda la Isla
de la Juventud descansa sobre una plataforma
marmórica, en cuya superficie y en
puntos cercanos a ésta se aprecian
mármoles de gran calidad, los cuales
constituyen actualmente un importante rubro
nacional exportable.
En esa parte del
archipiélago
cubano también existe un reino,
con una reina: la toronja, elemento principal
dentro de la amplia producción citrícola
de la región y su primer renglón
para la exportación.
La ganadería y otros productos de
la agricultura, la pesca y la industria
alimentaria, cuentan igualmente con un notable
desarrollo en esa zona ultramarina, también
importante polo del turismo internacional
en la actualidad.
Entre sus riquezas naturales incluye grandes
reservas de caolín (arcilla blanca
muy pura, con la cual se fabrica la porcelana),
así como de arcilla y arena, componentes
básicos para la fabricación
de objetos de cerámica, segundo eslabón
económico del municipio especial.
Desde 1980 existen allí una fábrica
de vajillas finas y diversos talleres, dedicados
a la elaboración de diferentes artículos,
que hacen de Gerona un paraíso del
arte de crear vasijas y piezas, muchas de
ellas exhibidas en el Museo de la Cerámica
de la ciudad.
Esa urbe está dotada también
de excelentes aguas medicinales las cuales,
incluso, contribuyeron al fomento de la
villa en la etapa colonial. "El agua
de Nueva Gerona es de pozo, dulce, ligera,
digestiva y muy agradable al paladar, disuelve
completamente el jabón, cuece con
facilidad las legumbres y es la que se usa
para el lavado sin necesidad de lejía",
escribió en uno de sus estudios el
doctor Pina y Pezuela, al referirse a otras
bondades del preciado líquido en
esos parajes.
El territorio geronense aumenta su modernidad,
sin echar al olvido los rasgos de su pasado.
En su centro histórico conserva viejas
casas de tejas y gruesas columnas, principalmente
a lo largo de la Calle 39 o Calle Real,
para conformar la arteria cultural y comercial
más importante de la localidad, núcleo
primario del crecimiento urbano, iniciado
ya hace 166 años. Conserva sus limpias
y rectas calles, trazadas por la colonia,
estratégicamente situadas para la
defensa contra ataques piratas. De aquella
presencia norteamericana de las primeras
decádas del siglo XX se conservan
algunas huellas de carácter único:
casas tipo bungalows, el cementerio americano,
nombres de lugares, documentos y hasta revistas
en inglés, según refiere la
historia local.
Las aguas bajas del
Golfo
de Batabanó hoy son cruzadas
por embarcaciones de poco calado que conducen
a los pasajeros desde la Isla Grande: Cuba,
hasta esa ciudad ultramarina y viceversa.
Así es Nueva Gerona, punto principal
de la región que los indios llamaron
Camarco, uno de los lugares más ricos
y bellos del archipiélago cubano.