Considerada entre las típicas bahías
de bolsa o cuello de botella, la de Santiago
de Cuba da nombre a uno de los puertos más
importantes de la isla.
A 110 millas al oeste de
Punta
de Maisí, en la costa sur, rodeada
por las montañas de la
Sierra
Maestra ese enclave marino está
abrigado de vientos y marejadas en todas
las direcciones, sus costas son acantiladas
y en ellas las olas del mar penetran formando
bellas caletas y ensenadas.
Su boca mide media milla de largo y tiene
una profundidad mínima de 12 metros,
con una anchura mínima de 152 metros;
su fondo es de piedras y arena.
La forma, ancho y profundidad de su canal
de entrada han originado regulaciones en
cuanto las dimensiones de los buques para
su acceso al puerto.