Son
bosques siempreverdes, muy especializados
en las condiciones de gran salinidad y exceso
de humedad. Constituyen la única
vegetación terrestre que entra en
contacto con el mar.
Se localizan en costas bajas y cenagosas
y son pobres en especies. Están poblados
por arbustos denominados mangles, de la
familia de las rizoforáceas, muy
abundantes en la América intertropical.
Sus ramas echan retoños que caen
hacia el suelo y arraigan en él.
Los manglares son llamados bosques energéticos,
por la gran reserva de madera que poseen.
También sirven de refugio a distintos
estadíos de desarrollo de mariscos
como el camarón, importante fuente
alimentaria para el hombre.
Las especies más representativas
son el
mangle
rojo (Rhyzophora mangle); mangle prieto
(Avicennia germinans); patabán (Laguncularia
racemosa); y la yana (Canocarpus erecta),
entre otras variedades menos frecuentes.
En estos bosques existen estratos herbáceos
y algunos
helechos.