Es
un árbol grande que alcanza hasta
25 metros de altura y 80 centímetros
de diámetro. Se reproduce fácilmente
por semillas y estacas, estas últimas
son aprovechadas para cercar los potreros.
Su nombre científico es Bursera simaruba.
El almácigo se distingue fácilmente,
porque la epidermis del tronco, muy fina,
de color cobrizo, se desprende espontáneamente
formando tiras grandes que se quedan colgando
y le hacen parecer como un animal que muda
la piel. Es considerado una joya de las
fértiles tierras cubanas.
Su madera es muy valiosa y se utiliza para
construir cajas de envasar frutas, entre
otros objetos. Su fruto sirve para alimentar
cerdos y las hojas nutren a otros animales,
como la
jutía
y las cabras.
La resina es empleada para fabricar barnices
y favorece las funciones gástricas;
se usa también para combatir los
resfriados.