El
sijú es la más pequeña
de las lechucitas que habitan en las
Antillas,
es a la vez de hábitos diurnos y
nocturnos.
En Cuba existen dos variedades de esta especie
endémica: el platanero y el cotunto.
El primero alcanza entre 17,0 y 18,5 centímetros
y el segundo, un poco mayor, entre 21,2
a 21,5 centímetros.
El Glaucidium sijú, como es conocido
científicamente el platanero, emite
un sonido parecido a un "cu-cu-cu,
se-se, si-si-si". Es un gran depredador,
captura lagartijas, insectos y larvas, que
cuando son pequeñas las traga enteras.
Puede girar la cabeza casi en 180 grados.
Su vuelo es corto y lento, pero cuando caza
es rápido. Sus ojos se mueven independientemente
uno del otro.
La parte superior de su cabeza es de color
pardo pálido con manchitas blanco
sucio; la cara es blancuzca salpicada de
tintes parduzcos, al igual que la garganta;
los ojos son de un bello amarillo; el pico
y la cara verdosos.
Anida de marzo a abril, pone tres o cuatro
huevos blancos en perforaciones hechas en
los árboles, la mayoría de
las veces, por pájaros carpinteros.
El nombre de platanero se debe a que con
frecuencia habita en esas plantaciones donde
busca sus alimentos.