Entre las variedades de alacranes endémicos
de Cuba, se halla el nombrado científicamente
(Rhopalurus junceus), la especie más
ampliamente distribuida en la isla. Los
adultos miden ente 55 y 100 milímetros
de longitud. Su cuerpo es de color pardo
amarillento con un triángulo negro.
También se encuentra el (Heteronebo
bermudezi), el cual muestra en su carapacho
una granulación muy gruesa. Los machos
alcanzan de 25 a 29 milímetros de
largo y las hembras de 32 a 35 milímetros.
Otra especie de arácnido endémico
de Cuba es el alacrán nombrado científicamente
(Centruroides guanensis). La hembra mide
entre 35 y 55 milímetros y el macho
entre 40-70. El cuerpo es amarillo manchado
de castaño.
El escorpión (Centruroides arctimanus)
es otra de las variedades existentes en
el
archipiélago
cubano. La hembra alcanza un tamano
de 38-42 milímetros y el macho de
31-65. El cuerpo es de color amarillo y
con abundantes manchas de tono castaño.
En los machos las medidas más pequeñas
corresponden a los adultos.
Estas variedades de alacranes se localizan
en toda la Isla, en costas y cayos, entre
los montes y bajo las piedras, sus lugares
preferidos para esconderse. Todos poseen
una cola terminada en un aguijón
ponzoñoso.
Las especies antillanas de escorpiones,
incluidas en ellas las cubanas, no poseen
la virulencia de sus congéneres del
continente. Los accidentes mortales, sobre
todo en personas adultas, se deben a las
reacciones de hipersensibilidad.