Aves
Entre las más de 300 especies y
subespecies de aves existentes en Cuba,
podemos mencionar como variedades endémicas
las siguientes: el tocororo,
Ave Nacional; la cotorra,
muy solicitada por su imitación
de la voz humana; el catey,
conocido por perico; el arriero, lindo
habitante de los bosques espesos de la
isla.
Otras variedades típicas son el
sijú
platanero y el gavilán
caguarero, ambos rapaces diurnos;
el zunzuncito,
considerada el ave más pequeña
del mundo; el ruiseñor,
con un extraordinario canto aflautado;
el cabrero,
que resalta por su buen trino y llamativos
colores; y la pedorrera
o carta cuba, uno de los más bellos
ejemplares alados del archipiélago
cubano.
Figuran igualmente el carpintero
jabado, con una moña colorada
en la cabeza del macho; el cao,
uno de los pájaros negros cubanos;
la fermina,
ave con endemismo muy localizado; totí,
pájaro negro que ataca los arrozales
en grandes bandadas; tomeguín
del pinar, muy común en los
campos de la isla y la gallinuela
de Santo Tomás, ave acuática
endémica de la Ciénaga
de Zapata.
Punto aparte merecen el carpintero
real y el guacamayo
cubano, el primero de ellos, considerado
en peligro de extinción, y el segundo,
desaparecido desde el siglo pasado.
Existe un numeroso grupo de estos vertebrados
alados que, aunque no son endémicos,
anidan en territorio cubano o tienen amplia
distribución caribeña, entre
ellos podemos citar el flamenco,
de largas patas y color rosáceo;
la yaguasa,
apreciada por su carne; el gavilán
de monte, muy común en Cuba;
y el sinsonte,
rey de los alados canoros que habitan
aquí.
También se encuentran la tojosa,
una de las palomas silvestres más
pequeñas del mundo; el querequeté,
conocido por su hábito de volar
al atardecer sobre los campos y costas
y el martín
pescador, gran devorador de peces.
Otras especies
La variedad de las especies de la fauna
de Cuba, unido a la belleza que caracteriza
a algunos de sus especímenes, le
ha ganado a la isla el nombre de Paraíso
de los Naturalistas.
El archipiélago
cubano cuenta con unas 13 mil especies
de animales terrestres, entre invertebrados
y vertebrados: mamíferos, aves,
anfibios y reptiles, y una gran parte
de ellos habitan exclusivamente en este
territorio. No hay ejemplares feroces
o venenosos para el hombre.
En los mares adyacentes viven alrededor
de 900 clases de peces, entre los que
sobresalen el pargo, la cherna, el serrucho
o sierra, la rabirrubia, el bonito, la
lisa, la aguja de paladar, el sábalo
y el tiburón. Es endémico
del país el manjuarí,
pez de agua dulce, al igual que varias
especies de peces ciegos (sin ojos) que
habitan en cavernas de las región
occidental-central.
Son crustáceos importantes: el
cangrejo moro, la langosta y el camarón.
En los bajos fondos costeros abundan los
corales, las medusas, las estrellas de
mar, los erizos, y sobre todo, esponjas,
invertebrados de gran importancia económica.
Existen mil 700 especies de moluscos,
tanto terrestres como marinos y fluviales.
Por su valor alimenticio, se destacan
el ostión (Ostrea virginica), la
almeja (Macoma contricta), los pulpos
y calamares. Los bañistas y buceadores
pueden admirar en las costas rocosas y
en las playas cubanas, una gran variedad
de caracoles marinos, entre los que sobresalen
el llamado cobo, que formaba parte de
la dieta aborigen y era usado como instrumento
de comunicación a distancia. Entre
los caracoles no deben olvidarse los que
habitan en la región
oriental, donde se localiza la famosa
polimita
(Polymita picta), endémica de Cuba,
considerada el molusco terrestre más
bello del mundo.
Los artrópodos suman más
de siete mil especies, algunos autóctonos
como ciertos alacranes.
Entre los insectos, el archipiélago
cubano tiene una gran representación
con miles de variedades, distribuidas
en todos los ecosistemas, incluyendo las
cavernas. Cabe mencionar, por ser las
más vistosas y endémicas,
algunas mariposas
como las llamadas Gundlach y Avellaneda.
Los anfibios
cubanos cuentan con 45 tipos de ranas
y sapos, entre los cuales sobresalen el
Gran sapo de muescas de occidente; la
ranita de Cuba y la rana Toro.
En los mares próximos habitan varias
especies de tortugas (entre ellas el carey,
de concha muy apreciada y la caguama,
de carnes comestibles), y en los ríos
y pantanos viven las jicoteas.
La isla cuenta con unas 100 variedades
de reptiles, entre los cuales son endémicos:
la iguana,
el chipojo
verde, y la iguanita
de rabo enroscado, el majá
de Santa María, y el cocodrilo.
La fauna cubana es pobre en grandes mamíferos
terrestres, pero en cambio vuelan 27 especies
de murciélagos;
sobreviven desde tiempos prehistóricos
más de media docena de roedores
como la jutía;
así como el peculiar insectívoro
llamado almiquí
y el gran sirenio de las aguas cubanas:
el manatí.
Varias especies de cetáceos se
acercan a las costas cubanas, entre ellos,
el delfín llamado tonina, muy común
en las aguas litorales, el cual penetra
incluso en las bahías. Este delfín
denominado científicamente Tursiops
truncatus, es el más adaptable
al cautiverio y a la domesticación
en acuarios. Su coloración es gris
plomo en el dorso y blanca en las partes
inferiores. Llega a medir tres metros
y medio de largo.
Esta especie ha sido objeto de diferentes
investigaciones, que permitieron despejar
numerosas incógnitas sobre la biología
de estos cetáceos.